Saludos queridos lectores semi-reales :
Esta vez les escreibo en un conocido estado de ebriedad, lo cual seria extraño que no conocieran, aunke hablar ahora de estados de la republica seria una pendejada, y decir que tienes anemia animica es algo abstracto, en fin el caso es ke todo esto es consecuencia de lo que ha pasado las ultimas ya casi tres semanas, me lo confirman los seudonimos de mis contactos, soy suficientemente cinico como para preguntar aunke ya me sepa la respuesta, porke kedarse con la duda por cobardia es un pendejada del tamaño del mundo, y la verdad siento lastima por kien se kede asi, su vida debe ser un asco, en fin a raiz de estos hechos me pongo pedo cuando kiero y no se lo presumo ala gente para que vean que ya estoy grande, ademas las ultimas horas han sido una chingoneria, hasta se me kito la gripe, y cada mañana compruebo todo lo que ella me dice:
"Como te quiero, me haces falta "
Y si, ella tambien me hace falta a mi, y me arrepiento de no haberla conocido antes
Eso he estado pensando mientra escribo estas lineas, el mundo puede ser muy aburrido, pero siempre pasa algo que te hace darte cuenta de que es perfecto, las osmbras se conjugan y me susurran al oido que no impiorta que toda la realidad sea una ilusion enferma, ni un conjunto de recuerdos llenos de dolor, mientras ella este a mi lado, me gustaria parodiar lo demas, pero la verdad es que de por si son cursilerias sin sentido de un wey cobarde autocompasivo y casi bipolar, que no dudo que tarde en inventarse personalidades falsas y corra a pedirte perdon, the guy just make me sick, y para ser honesto me regocijo en su dolor, y me alegra ser la causa de este, pero aunke esto no ocurriera y al tipo le valiera madres, el estar contigo me hace sentir mejor que cualquier otra cosa que he intentado o logrado en mi vida...
martes, marzo 14, 2006
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1 comentarios:
Eres un cabronazo y eso me hace quererte aún más. Haces lo que yo por supersticiosa no hago y lo haces porque sabes que me dolió lo que paso.
Pero tu me has curado, me has hecho olvidar y me has hecho volver a querer. Al menos tuve el valor de ponerle nombre a lo que me dolía y a decir que había perdido la fe.
Mi fe en el amor ahora es tuya, gatito.
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